Literatura nórdica

Banderas negras de August Strindberg


Cuadros de costumbres finiseculares

Traducción de Elda García-Posada
ISBN: 978-84-96601-87-1
Editorial Funambulista



Una cena de fantasmas iba a tener lugar en casa del profesor Stenkåhl…. Así introduce Strindberg la que sería su última novela, y la más polémica de una carrera ya de por sí marcada por la controversia. Los fantasmas son los literatos y artistas dispuestos a devorarse los unos a los otros, y de ellos huirá Falkenström, álter ego del autor, en un intento de reencontrarse a sí mismo lejos de la corrompida moral circundante.


Retrato de una época podrida y de sus miserables abanderados, Banderas Negras es una corrosiva sátira del mundo literario y periodístico del Estocolmo de principios del siglo XX, llena de feroces caricaturas de personalidades culturales a las que Strindberg erige en símbolos de la era de la patraña, es decir, de la hipocresía, la falsedad, el oportunismo, y, en definitiva, la pérdida de valores de una sociedad en crisis. Pero es también el autorretrato de un autor maduro, que aborda con profundidad psicológica problemas como las relaciones de pareja —al más puro estilo de la Danza Macabra—, el vampirismo emocional y artístico, o la lucha del hombre moderno por hallar la verdad y la paz espiritual.


Inédita hasta ahora en español, a la vez hilarante y amarga, Banderas Negras puede considerarse el testamento intelectual de quien es el mayor genio de las letras suecas y uno de los autores más importantes de la literatura universal.

Johan August Strindberg nace en Estocolmo el 22 de enero de 1849. A los treinta años se consagra como escritor con la publicación de El cuarto rojo, obra que significa el comienzo de la moderna literatura y del moderno idioma suecos. Además de pintor, fotógrafo, escultor, y científico frustrado, será un autor extremadamente prolífico: su obra acabará abarcando en más de setenta volúmenes todos los géneros. El escándalo producido por su afición a atacar sin ambages a la sociedad y a las instituciones de su país le empuja ya en 1883 a expatriarse en el continente junto a su primera mujer. Durante sus largas estancias en Lausana, París y Berlín escribe obras de corte naturalista: entre otras, el drama La Señorita Julia, y la colección de relatos Casados, por la que es acusado —y finalmente absuelto— de blasfemia. Tras su divorcio, un segundo y breve matrimonio, una serie de ataques psicóticos y una penosa situación financiera le abocan a la crisis reflejada en Inferno. Su definitivo retorno a Suecia, en 1899, coincide con su deriva hacia la mística y el simbolismo, en piezas en que crea nuevas formas dramáticas pre-surrealistas y pre-expresionistas que hacen de él una de las figuras más importantes de la dramaturgia contemporánea mundial. Divorciado por tercera vez, hasta su muerte se verá envuelto en conflictos, con la publicación de Banderas Negras y la posterior contienda Strindberg, la mayor disputa periodística acaecida nunca en Suecia. Muere en Estocolmo el 14 de mayo de 1912: a su entierro acuden cerca de sesenta mil personas.

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